Pan de leña

Hasta no hace muchos años, el cultivo fundamental en la zona de Cangas del Narcea era el centeno, sembrado en cortinales, tierras de labor permanentes cercadas y divididas en parcelas. Tras la recogida del cereal venía la machada, que consistía en separar el grano de la paja. Para ello se preparaba una era, un trozo de campo preparado a tal efecto al lado de la casa.

El pan, alimento principal de la dieta desde hace cientos de años; se consumía en todas las comidas y de múltiples maneras: con embutidos, con leche, acompañando al pote, pan frito, pan seco, sopas de pan.... Sigue elaborándose como antaño; y buena muestra de ello es la multitud de fornos que siguen existiendo en muchas de las casas de los más de 300 pueblos que conforman el concejo y por supuesto, de las tantas panaderías que siguen haciendo el tan sabroso “pan de leña”, denominado así porque su cocción sigue realizándose en el forno encendido con leña.

La forma de elaborar el pan era un elemento identificativo de cada casa, que tenía sus propias costumbres a la hora de realizar esta tarea: la disposición del horno, el punto de cocción, la forma específica de las hogazas con los dibujos hechos por incisiones en las mismas, etc. Cada quince días más o menos, las amas se preparaban para este casi sagrado y delicado trabajo. El día anterior a la elaboración del pan se hacía el furmientu, que consiste en agua caliente, sal, harina y un poco de pasta de la hornada anterior que se reservaba a tal fin.

Para la elaboración del pan de leña se utilizaba un mueble de madera denominado masera y se seguían unos pasos muy determinados. Se hace un hoyo en la harina y se añade el agua caliente, la sal y el furmientu. Cuando la pasta está unida y no se pega a ninguna parte se envuelve en una sábana dejándola así fermentar. Se sabe que la masa está fermentada cuando “tiene ojos” y cuando al presionarla recupera nuevamente su forma. Una vez que el horno está preparado y la masa l.leldada (fermentada), se corta la masa en trozos para hacer las hogazas, antes de meterse al horno pueden decorarse con motivos que se hacen con tenedores o cuchillos.

El día que se amasaba el pan, constituía una pequeña fiesta para la familia, ya que se hacían bollos preñaos con chorizo o carne, siendo éstos un manjar exquisito realizado con materias primas de la mejor calidad, y con el amor y la sabiduría de la tradición.

Panaderías y pastelerías

Actualmente existen numerosas panaderías, muchas de las cuales ofrecen pan artesano elaborado en horno de leña.

Panadería Besullo.

  • Bisuyu.
  • Teléfonos: 696 600 062 / 659 989 450

Panadería Bornazal.

  • Bornazal.
  • Teléfono: 616 961 210

Panadería Chichapán.

  • Plaza La Oliva, 3
  • Teléfono: 985 810 135

Panadería Isclo.

Panadería Isacel: Panadería de productos sin gluten.

Panadería Manín.

  • Obrador:
    • Borracán, Cangas del Narcea
    • Teléfono: 985 813 438
  • Despacho:
    • C/ Rafael Fernández Uría, 4
    • Teléfono: 985 817 053
  • maninborracan@hotmail.com

Panaderia Penles.

  • Obrador:
    • Robledor, s/n. Ctra. Cangas - Degaña. Km 4.
    • Teléfono: 985 811 625
  • Despachos:
    • C/ Uría, 52-54. Teléfono: 985 812 773.
    • C/ Médico Rafael Fernández Uría, 9. Teléfono: 985 811 044.
  • penles@hotmail.com

Panadería Santa Marina.

Panadería Silvela.

Panadería Xiepe.

  • Obrador:
    • Berguñu
    • Teléfonos: 985 921 111, 686 300 740.
  • Despacho:
    • C/ Uría
    • Teléfono: 985 810 478
  • xiepe@hotmail.es

Pastelería Areces: